TREINTA SEGUNDOS, CERO PALABRAS Y MUCHAS POSIBILIDADES DE HUMILLARTE.
SOBRE EL JUEGO
Treinta segundos, cero palabras y muchas posibilidades de humillarte.
Hablar está prohibido, pero hacer el ridículo está completamente permitido. Gestos absurdos, imitaciones imposibles y objetos rarísimos pondrán a prueba vuestra capacidad para comunicaros sin decir una sola palabra mientras vuestro equipo intenta adivinar qué demonios estáis representando.
Porque una cosa es hacer mímica… y otra muy distinta conseguir que alguien os entienda.