CUATRO JUEGOS, CERO EXCUSAS Y DEMASIADAS GANAS DE COMPETIR
SOBRE EL JUEGO
Cuatro juegos, cero excusas y demasiadas ganas de competir.
Una sola tarjeta puede convertir la partida en un duelo de preguntas absurdas, descripciones imposibles, categorías interminables o intentos desesperados por hacer que vuestro equipo adivine algo antes que el resto. Aquí improvisar rápido, pensar bajo presión y discutir respuestas completamente cuestionables forma parte del juego.
Cambiar de modo es fácil. Lo difícil será conseguir que vuestro equipo deje de discutir cuál era la respuesta correcta.